domingo, 6 de marzo de 2011

Quien no lo entienda, que me mande un email

¿Este es otro de estos textos en los que nadie entiende nada? Sí, de esos en los que el autor pretende difundir un mensaje pero, es difícil interpretarlo. A menudo una enorme metáfora llena de metáforas más pequeñas que tienen demasiado que ver con la personalidad del escritor. Y yo qué sé en qué estabas pensando cuando escribías todas esas líneas. ¿Crees que tengo tiempo para pensar y reflexionar sobre formas tremendamente subjetivas de ver el mundo? ¡Quiero entretenerme un rato leyendo, no jugar a los detectives! Si quiero adivinanzas, las busco por internet y san se acabó.

No se puede decir algo así. ¿Tú sabes el desahogo que provoca poder escribir sobre lo que te da la real gana, sin preocuparte por si los demás lo entenderán? ¿Acaso tienes idea de lo original y fascinante que resulta, para la mente humana, crear historias fantásticas y sensacionales que en realidad hablan de algo totalmente cotidiano? ¡Es una forma más de arte! Y te aseguro que no apreciarlo te coloca en un lugar poco intelectual.

Pues que esas gentes escriban para ellas mismas. Yo necesito saber de lo que me están hablando, si no me pierdo, me agobio. No soporto no entender las cosas. No soporto darle vueltas a lo mismo sin dar con la solución. Realmente odio no ser lo suficientemente capaz de dar con el tema auténtico sobre aquello que estoy leyendo. Este tipo de lecturas inducen a pensar que eres tonto. Y yo, no es por nada, pero no soy tonto. Así que más les vale ser un poco más claros o, al menos, que no hagan ver que si no logras entender nada, sea porque tienes una imaginación precaria y una ordinariez que te impide ver más allá de tus narices.

"Esas gentes" necesitan expresarse a su manera. Igual que tú tendrás tus formas, ya sea escribiendo o no. Ahora mismo has expresado una opinión sin ningún tipo de problema, aunque yo te la esté debatiendo. En realidad no es que esté totalmente en contra de lo que dices. De hecho, yo también me he sentido bastante idiota al no ser capaz de entender un mensaje, por muchas vueltas que le daba. Pero, ¿sabes una cosa? A veces la explicación es algo tan sencillo que puede que lo hubieras pensado y a su vez descartado por creer que era demasiado simple para ser verdad. Así que no te abrumes, a todos nos puede costar algo, pero lo que importa de verdad es saber apreciar el modus operandi, el estilo, la forma, la personalidad y al final, el mensaje que pretende hacernos llegar.

Una buena solución sería colocar una explicación lógica y en cristiano, de lo que se ha querido decir en el tan complejo e íntimo texto. Seguro que muchos dirían: ¡Ah! ¡Cuando decía esto, se refería a aquello! Y yo pensando que se trataba de eso otro... No había entendido ni la misa la mitad. Que resulta que he entendido el texto al revés, vamos. Por mucho que aprecies el maldito texto por sus formas, creo que llega un punto en el que no sabes si el texto es bueno porque no lo entiendes o porque realmente lo es. Quizás te encuentras que no entiendes ni papa y dices: ¿Soy tonto o este texto es una mierda?

Pues eso habrá quienes lo sepan, yo no te lo sabría decir. Lo que sí te puedo decir es que si algo te gusta, te gusta; y no importa que sea bueno o no. Tienes que verlo así, aunque no logres entenderlo o se te escapen expresiones, si en su conjunto te agrada y te invita a continuar, nada tiene que impedírtelo. Supongo que otra forma de decirlo es que te dejes llevar. ¿Quien te va a juzgar por tener unos determinados gustos? Un idiota, puede ser. ¡Entonces no hay nada que perder!

Puede ser. ¿Y qué me dices de mi solución?

Creo que perdería toda la gracia. Creo que incluso el arte se iría a tomar viento. Si el autor hace eso, está desvelando su secreto de cocina, una de sus mejores recetas. Nadie quiere ser imitado o tener un mal doble que pueda sobrepasarte. No estamos hablando de un pasatiempos donde tienes las soluciones en la misma página y bocabajo. Sabes perfectamente lo que ocurre en estos casos: tienes ansia por conocer la verdad e inevitablemente echas un vistazo. Se podría decir que saber que puedes consultar la solución cuando quieras, hace que pienses menos por tu cuenta acerca de ésta. Te rindes demasiado fácil y créeme que disfrutas menos del juego. Pues estoy seguro que se trata del mismo ejemplo, pero aplicado a la lectura, al arte, al mundo de la expresión.

Tus palabras me han hecho pensar en una metáfora: viajar en tren sin conocer tu destino. Tus vas viendo el paisaje y éste te encanta, no sabes adonde vas ni te importa, porque crees que será un buen lugar si el camino que hay que tomar para llegar tiene esas características. Si algún tramo no te gusta, siempre puedes continuar para probar suerte o bajarte en la siguiente parada. ¿Entiendes?

Perfectamente y además te diré que esto es lo que hacen muchos escritores al escribir, usar este tipo de recursos que tú al comienzo de esta conversación te parecían tan innecesarios.

Si me lo tienen que poner tan complicado sí, porque hay recursos y recursos.

Cierto, pero habrás entendido todo lo que te he dicho.

Claro, te he dicho que no soy tonto.


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